Explican por qué los azules y los verdes son los colores más brillantes de la naturaleza

Investigadores han demostrado por qué los colores rojos puros e intensos en la naturaleza son producidos principalmente por pigmentos, mientras que el color estructural que produce tonos azules y verdes brillantes


Los investigadores, de la Universidad de Cambridge, realizaron un experimento numérico para determinar los límites del color estructural mate, un fenómeno que es responsable de algunos de los colores más intensos de la naturaleza, y encontraron que se extiende solo hasta el azul y el verde en el espectro visible. Los resultados, publicados en PNAS, podrían ser de utilidad en el desarrollo de pinturas o recubrimientos no tóxicos con un color intenso que nunca se desvanece.


El color estructural, que se ve en algunas plumas de aves, alas de mariposa o insectos, no es causado por pigmentos o tintes, sino solo por la estructura interna. La apariencia del color, ya sea mate o iridiscente, dependerá de cómo se dispongan las estructuras a nanoescala.


Las estructuras ordenadas, o cristalinas, dan como resultado colores iridiscentes, que cambian cuando se ven desde diferentes ángulos. Las estructuras desordenadas o correlacionadas dan como resultado colores mate independientes del ángulo, que se ven iguales desde cualquier ángulo de visión. Dado que el color estructural no se desvanece, estos colores mate independientes del ángulo serían muy útiles para aplicaciones como pinturas o revestimientos, donde no se desean efectos metálicos.


Colores estructurales en los sistemas naturales.

“Además de su intensidad y resistencia a la decoloración, una pintura mate que utiliza un color estructural también sería mucho más ecológica, ya que no se necesitarían tintes y pigmentos tóxicos”, dijo el primer autor Gianni Jacucci del Departamento de Química de Cambridge. "Sin embargo, primero debemos comprender cuáles son las limitaciones para recrear este tipo de colores antes de que sea posible cualquier aplicación comercial".


“La mayoría de los ejemplos de color estructural en la naturaleza son iridiscentes; hasta ahora, los ejemplos de color estructural mate que ocurren naturalmente solo existen en tonos azules o verdes”, dijo el coautor Lukas Schertel. “Cuando intentamos recrear artificialmente el color estructural mate para rojos o naranjas, obtenemos un resultado de mala calidad, tanto en términos de saturación como de pureza del color”.


Los investigadores, que están basados ​​en el laboratorio de la Dra. Silvia Vignolini, utilizaron modelos numéricos para determinar las limitaciones de crear un color estructural rojo saturado, puro y mate.


Los investigadores modelaron la respuesta óptica y la apariencia del color de las nanoestructuras, como se encuentran en el mundo natural. Descubrieron que los colores estructurales mate saturados no se pueden recrear en la región roja del espectro visible, lo que podría explicar la ausencia de estos tonos en los sistemas naturales.


“Debido a la compleja interacción entre la dispersión simple y la dispersión múltiple, y las contribuciones de la dispersión correlacionada, encontramos que además del rojo, el amarillo y el naranja también apenas se pueden alcanzar”, dijo Vignolini.


A pesar de las aparentes limitaciones del color estructural, los investigadores dicen que se pueden superar mediante el uso de otros tipos de nanoestructuras, como estructuras de red o estructuras jerárquicas de múltiples capas, aunque estos sistemas aún no se comprenden completamente.





Fuente: Cambridge University

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